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| ¿ Que opinais de la version OFICIAL del 11s ? |
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| YONKOTROTER:
--- Cita de: Nitu en 07/07/08, 14:56:31 pm ---esto es lo mismo que si el hombre piso la luna o no. como ejemplo los que creian en la conspiración pusieron 50 pruebas de que era imposible haber estado en la luna. pero tambien si buscas en otros sitios, encontrabas 50 pruebas, sostenidas por cientificos, y explicadas, de que si se habia estado en la luna. --- Fin de la cita --- si eso es 1 buena conspiracion k creo k NO ocurrio pero eso es 1 broma en comparacion alos hechos sucedidos el 11 s i las consecuencias ............ solo tienes k mirar cada acto del 11 s , i veras k todo tiene 1 signo de conspiracion i no solo eso ske la version oficial fue redactada x los mejores aliados de bush , eos si kiers te lo reporto otro dia ....... i aora ponte a pensar en el cumulo de errores o cosas imposibles k pasaron ese dia i desde bush diciendo a 1 niño k abia visto el 1 impacto x la tv , cuanod no fue retransmitida , asta xk no se interceptaron los aviones , i ect ect etc k esta explicado aki , sin olvidarme de k algunos de los secuestradores siguen vivos , nose eso da k pensar mucho ademas de las inmuerables pruebas de k algunas cosas son imposibles !!!!!!!! |
| YONKOTROTER:
Título: Las grandes mentiras del 11 de septiembre Texto del artículo: De: Ahmed_Karim - 14/10/2004 La auténtica historia de lo que sucedió en realidad el 11 de Septiembre del 2001 va saliendo poco a poco a la luz haciendo polvo los mitos propagados por la administración Bush. Mientras las voces oficiales en los USA continúan promoviendo la versión oficial de los hechos, numerosos investigadores independientes continúan encontrando más y más evidencias que exponen las mentiras que astutamente fabricaron los neoconservadores con la ayuda de la CNN y otros medios de comunicación acerca de los fatales hechos acontecidos aquel día. La verdad aún permanece sin conocerse, pero una cosa puede ser establecida: la versión oficial ya no puede sostenerse más. Hay algo terriblemente erróneo en la versión de los hechos que ha sido utilizado por la administración Bush para lanzar dos invasiones y numerosas agresiones secretas unas y abiertas otras, contra los musulmanes a lo ancho de todo el mundo. Merece la pena que recordemos ciertos hechos: Poco después de los ataques, la mayor parte de la prensa y de los medios de comunicación de los USA magnificaron y exageraron el número de víctimas, sosteniendo que podrían haber muerto más de cinco mil personas; el recuento total de víctimas fue paulatinamente descendiendo a menos de 3.000. Esto no significa que minimicemos el valor de los muertos, sino prestar atención al hecho de que la cifra de víctimas se infló deliberadamente para crear una atmósfera de pánico colectivo. Durante los últimos tres años, la administración Bush, ha utilizado de forma continua esta tragedia para mantener un alto nivel de ansiedad y miedo en América con el objeto de promulgar draconianas leyes internas y justificar una política exterior agresiva. Hoy en día es ampliamente aceptado el hecho de que el 11 de Septiembre ha sido utilizado como pretexto por una pequeña camarilla gobernante dentro de la administración americana para sacar adelante una vasta agenda de cambios tanto a nivel interno como externo que no podría haber sido justificada o llevada a cabo sin una especie de catalizador masivo. Los detalles de esta agenda política se hallan en un documento publicado por un grupo de expertos del ala de la derecha americana denominado “Project for a New American Century” (PNAC) (Proyecto para un Nuevo Siglo Americano) en Septiembre del 2000. Por tanto, este evento ha sido utilizado para llevar a cabo cambios radicales en las leyes americanas que han tenido como resultado una considerable reducción en la seguridad legal del ciudadano medio; igualmente ha generado decenas, incluso cientos de millones de dólares de beneficio para una pequeña élite corporativista gracias a contratos militares y de otro orden tanto dentro como fuera de América. Las cuestiones que se plantean, por tanto, son las relaciones y los nexos que hay entre los sucesos de aquel día y la agenda política ya referida, algo que ya ha conducido a dos invasiones, generando la muerte de decenas de miles de musulmanes y la ocupación militar de dos países islámicos. ¿Cuáles son los nexos entre aquellos que astutamente han llevado a cabo este proyecto para un siglo que se supone va a ser dominado por América y los hechos que han sido utilizados como excusa y justificación para llevarlo a cabo? Estas cuestiones están llamando la atención de pensadores e investigadores independientes, y las respuestas están revelando una historia de grandes mentiras. Aún es prematuro para construir una historia coherente y completa de lo que aconteció el 11 de Septiembre, pero a través de numerosos hechos sacados a la luz pública por investigadores independientes, puede ser establecido sin duda alguna de que los ataques no sorprendieron de en modo alguno a la seguridad americana y a las agencias de inteligencia; de hecho, estaban sobre aviso ya con antelación, y hay evidencias que sugieren de que algo así era deseado y necesitado por un pequeño grupo de gente que poseía una agenda secreta para dominar al mundo. Michael Meacher, quien hasta junio del 2003 fue ministro de Medio Ambiente en el gabinete de Tony Blair, ha sugerido varios nexos entre el 11 de Septiembre y el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano. En un artículo llamado “Esta Guerra contra el Terrorismo es Falsa”, publicado en el diario londinense The Guardian el 6 de Septiembre de 2003, Meacher escribía: “Ahora sabemos que un proyecto para la creación de una Pax global Americana fue redactado por Dick Cheney (ahora vicepresidente de los USA), Donald Rumsfeld (Secretario de Defensa), Paul Wolfowitz (Secretario de Rumsfeld), Jeb Bush (hermano menor de Goerge Bush) y Lewis Libby (Jefe del Departamento de Cheney). El documento, titulado ‘Reconstrucción de las Defensas de América’, fue escrito en Septiembre del 2000 por el ala neoconservadora autora del Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC). El plan demuestra la intención del gabinete de Bush para hacerse con el control militar del la región del Golfo ya estuviera o no Saddam Hussein en el poder.” Meacher señala, al igual que numerosos investigadores independientes han hecho, que la sospecha del primer secuestro aéreo no se produjo mucho más tarde de las 8.20 de la mañana, que un segundo avión impactó contra el Pentágono a las 9.38 de la mañana, y que el último avión secuestrado se estrelló en Pensilvania a las 10.06 de la mañana. Durante este intervalo de tiempo de una hora y cuarenta y seis minutos, ni un solo avión de combate apareció en escena, a pesar de que la Base de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos de Andrews se halla a tan solo 10 millas de la capital Washington. ¿Por qué fue ignorado el protocolo de interceptación de las Fuerzas Aéreas aquel día, a pesar de que la fuerza aérea americana había realizado sesenta y sietes despegues en diferentes ocasiones en el periodo comprendido entre Septiembre del 2000 y Junio del 2001 para interceptar aviones sospechosos? Existe una norma legal en los USA según la cual cuando un avión se separa de su ruta de vuelo, aviones de combate son inmediatamente enviados a investigar el asunto. Entonces, ¿por qué se ignoró esta norma de actuación el 11 de Septiembre?, ¿se dieron órdenes para ser suspendida dicha norma, y en tal caso quién las dio, sobre que base y sobre que autoridad? Hasta ahora el gobierno de los USA no ha ofrecido respuesta alguna a estas cuestiones. Tales detalles comienzan a tener sentido a la luz del Proyecto arriba citado. Según este plan, América ha de ser capaz de poder cambiar su política exterior con el objeto de asegurar sus intereses en Oriente Medio o en cualquier otra región del mundo. En Abril del 2001 el Instituto Baker de Política Exterior había recomendado un ataque sobre Iraq porque se trataba de “una influencia desestabilizadora del flujo de petróleo a los mercados internacionales desde Oriente Medio”. En cuanto a Afganistán, observadores independientes han señalado que Afganistán se convirtió en un objetivo después de que el régimen Talibán rechazara aceptar las condiciones de Estados Unidos para la construcción de oleoductos y gaseoductos que partiendo de las tierras de Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajstán, atravesaran Afganistán y Pakistán hasta el Océano Índico. Se sabe que representantes americanos habían amenazado al régimen Talibán, diciéndole: “o bien ustedes aceptan nuestra oferta de una alfombra de oro, o bien os enterramos bajo una alfombra de bombas” (Inter. Press Service, 15 de Noviembre de 2001) Por supuesto, tanto petróleo como gas son los factores básicos que se encuentran tras esta agresión global. Esta consideración generalizada puede ser comprendida a la luz de la predicción según la cual alrededor del 2010 los USA tan solo serán capaces de producir el 39% de sus necesidades petrolíferas, en comparación con el 57% de producción de 1990. La situación de Gran Bretaña no es muy diferente. Alrededor del 2020, el 70% de la energía eléctrica de Gran Bretaña será extraída a partir del gas; el 90% de este gas ha de ser importado. Según estos pronósticos y el hecho de que Iraq posee 110 trillones de metros cúbicos de reserva de gas natural además de su petróleo, no es sorprendente que los USA y Gran Bretaña hayan invadido tan impunemente Iraq, ignorando la cólera de millones de personas que se manifestaron en contra alrededor de todo el mundo. Según todos los estándares, los acontecimientos del 11 de Septiembre fueron un crimen. Todo crimen tiene tras de sí un móvil y uno o más beneficiarios. Mientras algunos motivos en este caso permanecen ocultos, es bastante evidente que los principales beneficiarios son la administración Bush, el Pentágono, la CIA, el FBI, Israel y las industrias militares y petrolíferas de Estados Unidos. Es razonable, por tanto, preguntarse por sus implicaciones y/o complicidades en tal crimen. En otras palabras, ¿algunos de estos beneficiarios jugaron algún papel en el trágico crimen del 11 de Septiembre? La posible implicación de Israel en esta tragedia ciertamente no puede ser descartada en absoluto. En el día de los ataques, el anterior primer ministro israelí Benjamín Netanyahu fue preguntado que significarían estos hechos para las relaciones americano-israelíes. Su rápida respuesta fue: “Buena pregunta...bien, no es algo bueno, pero esto generará una inmediata simpatía hacia Israel”. Existe incluso el caso de los cinco israelíes que fueron vistos tomando fotos y bailando alegremente en el Liberty State Park mientras las torres gemelas del World Trade Center se colapsaban. La policía recibió varias llamadas de ciudadanos de Nueva Yersey encolerizados quienes aseguraban que hombres con rasgos de ser de oriente medio estaban filmando el desastre con gritos de alegría y con burlas. “Parecían felices, usted sabe...no me parecía que estuvieran sobrecogidos”, dijo un testigo. Según un programa de la cadena ABC del día 20 cuando la furgoneta perteneciente a los alegres israelíes fue detenida por la policía, el conductor de la misma, Sivan Kurzberg, dijo al oficial: “Somos israelíes. Nosotros no somos vuestro problema. Vuestros problemas son nuestros problemas. Los palestinos son vuestro problema.” El FBI requisó sus equipos y reveló las fotos, una de las cuales muestra a Sivan Kurzberg encendiendo un cigarrillo frente a las humeantes ruinas en un aparente gesto de celebración. Con posterioridad el abogado defensor de los cinco israelíes detenidos, Steven Gordon, reconoció que las acciones de sus clientes durante el 11 de Septiembre podían fácilmente haber levantado sospechas. “Tenemos un grupo de chicos que están tomado fotos, en una terraza de un edificio, del World Trade Center. Hablan en una lengua extranjera. Con dos pasaportes. Uno de ellos con un fajo de billetes y con unas cajas de cúters. Se trata de una situación espeluznante.” Pero Gordon insistía en que sus clientes eran cinco jóvenes que habían venido de vacaciones a América, después de haber terminado su trabajo para una empresa temporal, y que estaban tomando fotos del acontecimiento. Los cinco israelíes fueron retenidos en el centro de detenciones Metropolitan de Brooklyn acusados de tener caducados sus visados de estancias y de trabajo ilegal en los USA. Dos semanas después del arresto, un juez de inmigración ordenó sus deportaciones. Pero fuentes de la cadena ABC afirmaron que oficiales de la CIA y del FBI en Washington suspendieron la orden y los cinco hombres fueron retenidos durante más de dos meses. Algunos de ellos fueron aislados durante 40 días, y pasaron por diversos detectores de mentiras. Al menos dos de los detenidos explicaron sus experiencias en América en un show televisivo en Israel tras su vuelta. “La cuestión del asunto es que venimos de un país que experimenta el terror diariamente. Nuestro objetivo era documentar el hecho.” Esto puede ser creíble, pero, ¿cómo sabían que iba a producirse un acontecimiento a grabar el 11 de Septiembre? Por supuesto, los grandes medios de comunicación americanos no se plantean estas cuestiones, por el contrario, en el transcurso de una hora después de los hechos, todos los medios de comunicación discutían la pista árabe y de Bin Laden, después de que Goerge Tenet, anterior director de la CIA, hubiera dicho, “en realidad, esto tiene todo la pinta de ser obra de Bin Laden.” Este nexo de Bin Laden con los hechos acontecidos se extendió con posterioridad a todos los musulmanes, de quienes se decía que odiaban la “libertad” y la “democracia” americana: los musulmanes gente “medieval” en sus pensamientos y acciones, querían destruir América porque envidiaban su riqueza y poder y aún guardaban rencor por el hecho de las Cruzadas. Osama Bin Laden es visto como responsable de los ataques por la gran mayoría de americanos e incluso por algunos musulmanes. Sin embargo, él mismo negó su participación en un comunicado difundido por la BBC e ignorado por la mayoría de los analistas. Bin Laden dijo: “Yo no estuve involucrado en los ataques del 11 de Septiembre en los USA ni tuve conocimiento de los mismos. Allí, en los USA, hay un gobierno dentro del propio gobierno. Los Estados Unidos deberían buscar las pistas de los autores de estos ataques dentro de ellos mismos; entre la gente que quiere hacer de este siglo un siglo de conflicto entre el Islam y el Cristianismo. Es a este gobierno secreto a quien se le debe preguntar sobre quien cometió los ataques...El sistema americano está totalmente bajo control judío, cuya primera prioridad es Israel y no los Estados Unidos.” Este comunicado fue totalmente ignorado y la atención de los medios de comunicación americanos se dirigió a un fantasma llamado “Al-Qaida”, supuestamente dirigido por un hombre que vive en las cavernas de Afganistán. Ignorando toda norma moral o de justicia internacional, la administración Bush actuó como acusadora, juez y ejecutora, y, tras el rechazo del gobierno Talibán de entregar a Osama Bin Laden a los Estados Unidos, decidieron bombardear Afganistán y devolverla a la “Edad de Piedra”. Algunas semanas después de la invasión de Afganistán, la CIA dijo haber descubierto, en una cueva de Afganistán, la única prueba concreta y evidente contra Bin Laden: un confuso y apenas audible vídeo amateur. Desde entonces, analistas y comentaristas de todo tipo han dado por probado que los ataques del 11 de Septiembre fueron planeados y ejecutados por un hombre que vive en las remotas regiones de Afganistán; un público americano totalmente crédulo ha aceptado esta presunción como un hecho comprobado. La cuestión real aún permanece: ¿quién estuvo realmente tras los crímenes del 11 de Septiembre del 2001?, ¿lo llevó a cabo “el gobierno dentro del gobierno”?, ¿fue la obra de un grupo bien organizado y financiado o, fue la obra de un grupo de individuos especialmente entrenados a tal fin? Nada puede descartarse. No puede negarse que los USA son especialistas en fabricar ‘casus belli’ para sus agresiones. El hundimiento del Lusitania en 1915, por ejemplo, fue el resultado de la decisión de la administración del presidente Wilson al permitir a los pasajeros del trasatlántico que transportara armas para el bloque anglo-francés durante la I Guerra Mundial; cuando un submarino alemán torpedeó el barco, matando a 1.200 pasajeros, la cólera resultante de la opinión pública ayudó a entrar en guerra a los USA. El ataque de Pearl Harbor en Diciembre de 1941 ha sido invocado repetidamente como un hecho conectado con el 11 de Septiembre; pero pocos ha reparado en que Japón no tenía muchas más opciones que recurrir a la guerra contra los USA una vez que éstos últimos habían cortados los suministros de metal y petróleo durante el verano de 1941. De igual forma, en 1964, los USA prepararon el incidente de la Bahía de Tokin con el objeto de facilitar la resolución del Congreso que autorizara la intervención de los USA en Vietnam El caso de la invasión iraquí de Kuwait en Agosto de 1990 es el ejemplo más obvio de invención de excusas por parte de los USA para atacar a otras naciones; April Glaspie, embajadora de los USA en Bagdad, informó a Saddam Hussein un mes antes de la invasión por parte de éste de Kuwait, de que los USA se mantendrían al margen de sus disputas con Kuwait, a pesar de que el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, General Norman Schwarzkopf, estaba diseñando planes para una invasión masiva militar del Golfo Pérsico, cuyo objetivo era Iraq. Además de esta circunstancia coyuntural, hay amplias razones para creer que los USA alentaron tácitamente un ataque iraquí para realizar su largo sueño en política exterior de establecer una presencia militar dominante en el rico y petrolífico Golfo Pérsico. Es razonable pensar que llevará mucho tiempo y un cambio en profundidad en la administración americana antes de que se pueda saber toda la verdad del 11-S del 2001. La Comisión de investigación de 11-S, a la cual se opuso inicialmente Bush y que a regañadientes autorizó en Noviembre del 2002, ha sido un esfuerzo inútil en lo que a los verdaderos culpables se refiere, pero esta comisión ha dejado entrever alguna información dispersa; por ejemplo, las declaraciones públicas de algunos ex-oficiales de Bush, tales como el anterior secretario del Tesoro Paul O’Neill y del anterior jefe de operaciones contraterroristas Richard Clarke, los cuales han confirmado que tanto Rumsfeld, Wolfowitz como el propio Bush se valieron de la tragedia para poner en marcha sus planes de invasión de Iraq. Para ellos, la invasión de Afganistán fue, desde su comienzo mismo, una etapa en el camino hacia Bagdad. La idea de una “guerra contra el terror” no era nueva, pero tras el 11-S sus ramificaciones se han generalizado y se ha aceptado universalmente. Aquellos que permitieron los secuestros aéreos, esperando utilizarlos en su propio beneficio, puede que no hayan entendido todas las consecuencias que habrían de depararse. Sea lo que sea, una cosa está más allá de toda disputa: la explicación menos plausible es la versión oficial de la administración Bush, divulgada incesantemente por los medios de comunicación americanos: que los así llamados 19 miembros del Al-Qaida entraron en los USA, aprendieron a pilotar pequeños aeroplanos en escuelas de vuelos americanas, secuestraron cuatro aviones comerciales, y que los estrellaron contra el World Trade Center y el Pentágono sin que ninguna de las agencias de seguridad americanas tuviera la más remota idea de lo que estaba pasando. A pesar del fracaso de la Comisión del 11-S en desvelar la verdad, sus informes han proveído una indicación clara de los intereses y del oportunismo que invade la administración americana. Durante el transcurso de los dos días de sesiones públicas, televisadas por algunos canales americanos, figuras prominentes de la actual administración Bush y de la administración que le precedió prestaron testimonio ante las diferentes preguntas. Entre ellos se encontraban Colin Powell, actual Secretario de Estado, y Madelein Albright, su antecesora demócrata en el cargo; Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de Bush, Paul Wolfowitz, su Secretario delegado, y William Cohen, jefe del Pentágono en la era Clinton; Samuel Berger Consejero Nacional de Seguridad de Clinton (Condoleeza Rice que actualmente ocupa el cargo rehusó prestar declaración); y Richard Clarke, Jefe Consejero anti-terrorista de la Casa Blanca tanto de Bush como de Clinton, quien dimitió de su cargo poco antes de la invasión de Iraq y quien ha publicado un libro denunciando a Bush por ignorar la amenaza de Al-Qaida antes del 11-S y utilizar los ataques como pretexto para la invasión iraquí. A pesar del punto de partida erróneo del que partía la comisión de investigación, basado en la asunción de que el 11-S fue el mero resultado de una concatenación de fallos de la inteligencia de los USA, tanto a nivel diplomático como militar, la comisión ha servido para demostrar que el “colapso del aparato de seguridad” no hubiera ocurrido sin el permiso del gobierno de los USA a cierto nivel necesario para que los ataques hubieran tenido lugar. Casi todos los que han pasado por la comisión se han mostrado de acuerdo en que la opinión pública hubiera hecho imposible el desarrollo del programa político de los neoconservadores a no ser por los ataques del 11-S. Resulta igualmente probado que la administración Bush ya había planificado la invasión de Iraq mucho antes del 11 de Septiembre, y que Rumsfeld y otros belicistas esperaban que las acciones de autodefensa iraquíes, tales como el fuego antiaéreo sobre aviones americanos en las denominadas zonas de exclusión aérea al sur y al norte de Iraq, sirvieran como excusa para una invasión. Pero esta excusa demostró tener poca influencia en la opinión pública americana, y de aquí que se necesitara un acontecimiento más grande que facilitara el consentimiento de aquella para la invasión. Clarke aludió a esta necesidad durante su testimonio. La verdad sobre el 11-S puede llevar años pero al final se esclarecerá. Cuando el mundo encuentre quienes son los verdaderos culpables, tal vez ya sea demasiado tarde: el descubrimiento no ayudará a dar marcha atrás en los numerosos cambios que han ocurrido al hilo de los ataques, tanto dentro como fuera de los USA. Independientemente de cuando se haga pública toda la verdad, los ataques del 11 de Septiembre, ya han servido a aquellos que desean ver un mundo dominado por América. Pero tal dominio es contra el flujo de la historia humana; el tiempo de los imperios pasó. Iraq y Afganistán no serán dominios sumisos de un Rajá Americano; de hecho se pueden convertir en lugares donde los USA encuentre su final en la forma de un largo conflicto que llevará a los recursos americanos a un punto sin retorno. http://www.taringa.net/posts/noticias/43991/Otra-version-sobre-las-mentiras-del-11S.html |
| YONKOTROTER:
estas son las consecuencias de la conspiracion ........ Un millón de víctimas civiles, un genocidio encubierto http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62889 SIN COMENTARIOS DEJO + ENLACES -http://iblnews.com/story.php?id=1275 http://www.cadenaser.com/internacional/articulo/irak-anos-despues/csrcsrpor/20080319csrcsrint_3/Tes cabe recalcar como todos sabemos que en irak no encontraron armas de destruccion masiva , x lo tanto otra conspiracion / |
| YONKOTROTER:
--- Cita de: YONKOTROTER en 07/07/08, 22:06:23 pm ---estas son las consecuencias de la conspiracion ........ Un millón de víctimas civiles, un genocidio encubierto http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62889 SIN COMENTARIOS DEJO + ENLACES -http://iblnews.com/story.php?id=1275 http://www.cadenaser.com/internacional/articulo/irak-anos-despues/csrcsrpor/20080319csrcsrint_3/Tes cabe recalcar como todos sabemos que en irak no encontraron armas de destruccion masiva , x lo tanto otra conspiracion / --- Fin de la cita --- invaden 1 pais alegando armas de destruccion masiva se cargan a 1 millon de civiles , i no reconocemos que ellos mismos fueron los que hicieron los atentados del 11 s , para controlar controlar las reservas de petroleo , solo les costo 3000 victimas civiles de las cuales la mitad era cuernpos de seguirdad , i medicos etc etc i la otra eran gente hispana , |
| YONKOTROTER:
Qué temperatura alcanzó el incendio en el WTC?: Imagine que todo el combustible del avión se inyectara en sólo un piso del WTC, que el combustible se quemó con una eficiencia perfecta, que los gases caliente se mantuvieron en el piso y que nada del calor escapó de este piso por conducción. Con estas asunciones ideales nosotros calcularemos la temperatura máxima que este piso podría alcanzar. "El Boeing 767 es capaz de transportar 23,980 galones de combustible y se estima que, en el momento del impacto, cada avión tenía a bordo, aproximadamente 10,000 galones de combustible sin usar (información de fuentes Gubernamentales). " Cita del informe de FEMA en el derrumbe de las y torres del WTC Uno y Dos (Capítulo Dos). Desde que el avión sólo estaba volando de Boston a Los Ángeles, ellos no deberían cargar sus estanques llenos al despegue (el avión tiene un rango máximo de 7,600 millas). Ellos habrían llevado bastante combustible para el viaje junto a una cantidad como factor de seguridad. Recuerde, llevar exceso de combustible significa costos más altos y los pasajes menos provechosos económicamente. El avión también habría quemado un poco de combustible entre Boston y Nueva York. Lo que nos proponemos, es pretender que se inyectaron los 10,000 galones completos de combustible en sólo un piso de la torre de WTC, que el combustible se quemó con la cantidad perfecta de oxígeno, que no escaparon gases calientes del piso y que tampoco escapó a otros pisos por conducción. Con estas asunciones ideales (que son imposibles en la realidad) nosotros calcularemos la temperatura máxima que este piso podría alcanzar. Por supuesto, ese día las temperaturas reales alcanzadas en cualquier piso debido al combustible quemado, serían considerablemente más bajas que aquellas que hemos calculado, pero esta estimación nos permitirá demostrar que las explicaciones "oficiales" son solo mentiras. Note que un galón de combustible de avión pesa aproximadamente 3.1 kilogramos, por lo cual 10,000 galones pesan 10,000 x 3.1 = 31,000 kg. El combustible de avión es incoloro, combustible, es un destilado del petróleo. Sus usos principales son como ingrediente en lámparas de petróleo, fluidos para encender el carbón de leña, combustible de motores a reacción y en insecticidas. Es también conocido como petróleo #1, parafina, petróleo del rango, petróleo de carbón y combustible de la aviación. Comprende hidrocarburos con un rango de carbono de C9 - C17. Los hidrocarburos son principalmente los alkanes CnH2n+2, con n que va de 9 a 17. Tiene un punto de encendido dentro del rango 42° C - 72° C (110° F - 162° F). Y una temperatura de ignición de 210° C (410° F). Dependiendo del suministro de oxígeno, el combustible se enciende por una de las tres siguientes reacciones químicas,: (1) CnH2n+2 + (3n+1)/2 O2 => n CO2 + (n + 1) H2O (2) CnH2n+2 + (2n+1)/2 O2 => n CO + (n + 1) H2O (3) CnH2n+2 + (n+1)/2 O2 => n C + (n + 1) H2O La reacción (1) sólo ocurre cuando el combustible esta bien mezclado con aire antes de encenderse, como por ejemplo, en los motores de reacción. Las reacciones (2) y (3) ocurren cuando un contenedor de combustible arde. Cuando ocurre la reacción (3) el carbono que se forma muestras humos negros en las llamas. Esto hace el humo muy oscuro. En la colisión del avión contra el WTC, habría mezclado bastante bien, el combustible con la cantidad limitada de aire disponible dentro del edificio, pero la combustión posterior habría sido principalmente una combinación de reacciones (2) y (3) dado que la cantidad de oxígeno realmente se restringió. Desde que nosotros no sabemos cuales eran las cantidades exactas de oxígeno disponible al fuego, asumiremos que la combustión era perfecta y eficiente, que es, la totalidad del combustible del avión se quemó mediante la reacción (1), aun cuando sabemos que esto no fue así. Esta asunción generosa dará una temperatura que sabemos será más alta que la temperatura real del fuego atribuible al combustible del avión. Necesitamos saber que el valor calorífico (neto) del combustible de avión cuando es quemado vía reacción (1) es 42 - 44 MJ/kg. El valor calorífico de un combustible es la cantidad de energía liberada cuando el combustible es quemado. Usaremos el valor más alto, el de 44 MJ/kg esto llevará a una temperatura máxima más alta que con el valor más bajo de 42 (y deseamos continuar siendo ultrajantemente generosos en nuestras asunciones). Para una presentación más limpia y cálculos más simples, asumiremos también que nuestros hidrocarburos son de la formula CnH2n. El dejar caer los 2 átomos de hidrógeno no representa mucha diferencia en resultado final y el lector interesado podrá recalcular fácilmente las fórmulas para un resultado ligeramente más exacto. Así, nosotros estamos ahora asumiendo la ecuación: (4) CnH2n + 3n/2 O2 => n CO2 + n H2O Sin embargo, este modelo, no tiene en cuenta que la reacción se está llevando a cabo en el aire, en cual solo parcialmente es Oxígeno. El aire seco es 79% nitrógeno y 21% oxígeno (por volumen). Aire Normal tiene un contenido de humedad de 0 a 4%. Nosotros incluiremos el vapor de agua y los otros gases atmosféricos menores con el nitrógeno. Así la proporción de los principales gases atmosféricos: oxígeno y nitrógeno, es 1: 3.76. en la condición molar: Aire = O2 + 3.76 N2. Porque oxígeno viene mixto con el nitrógeno, tenemos que incluirlo en las ecuaciones. Aunque no reaccione, es para " lo largo del paseo" y absorberá el calor, afectando el equilibrio de calor global. Entonces, necesitamos usar la ecuación: 5) CnH2n + 3n/2(O2 + 3.76 N2) => n CO2 + n H2O + 5.64n N2 De esta ecuación nosotros vemos que la proporción molar de CnH2n a aquella de los productos es: CnH2n : CO2 : H2O : N2 = 1 : n : n : 5.64n moles = 14n : 44n : 18n : 28 x 5.64n Kg. = 1 : 3.14286 : 1.28571 : 11.28 Kg. = 31,000 : 97,429 : 39,857 : 349,680 Kg. En la conversión mol a kilogramos, hemos asumido los pesos atómicos de hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno en 1, 12, 14 y 16 respectivamente. Ahora cada uno de las torres contenía 96,000 (corto) toneladas de acero. Ése es un promedio de 96,000/117 = 820 toneladas por piso. ¿Permítanos suponer que los pisos inferiores contuvieron aproximadamente dos veces la cantidad de acero de los pisos superiores aproximadamente dos veces (ya que los pisos inferiores soportaban más peso). Para lo cual estimamos que los pisos inferiores contuvieron aproximadamente 1,100 toneladas de acero y los pisos superiores aproximadamente 550 toneladas = 550 x 907.2 +/-500,000 Kg. Nosotros asumiremos que los pisos golpeados por el avión contuvo a lo menos la estimación de 500,000 Kg. de acero. Esto infravalora la cantidad de acero generosamente en estos pisos, y lleva una vez, a una estimación más alta de la temperatura máxima. Cada piso tenía una loza de suelo y una loza de techo. Estas lozas eran de 207 pies de ancho, 207 pies largo y 4 (en partes 5) pulgadas de espesor y se construyó de hormigón ligero. Así que cada loza contuvo 207 x 207 x 1/3 = 14.283 pies cúbicos de hormigón. ¿Ahora un pie cúbico de hormigón ligero pesa 50kg, cada loza pesaba 714,150, +/- 700,000 Kg. Juntos, las lozas del piso y del techo pesaron unos 1,400,000 Kg. Así que, ahora nosotros tomamos todos los ingredientes y estimamos una temperatura máxima a que ellos podrían alcanzar por los 10,000 galones de combustible del avión. Llamaremos a esta temperatura máxima :T. Desde que el valor calorífico del combustible de avión es 44 MJ/Kg. Sabemos que 10,000 galones = 31,000 Kg. de combustible de avión liberará: 31,000 x 44,000,000 = 1,364,000,000,000 Joules de energía. Esta es la cantidad total de energía que está disponible para calentar los ingredientes a la temperatura T. Pero ¿Cuál es la temperatura T? Para averiguar esto, tenemos que calcular primero la cantidad de energía absorbida por cada uno de los ingredientes . Es decir, necesitamos calcular la energía necesitada para elevar: 39,857 kilogramos de vapor de agua a la temperatura T°C 97,429 kilogramos de anhídrido carbónico a la temperatura T° C, 349,680 kilogramos de nitrógeno a la temperatura T° C, 500,000 kilogramos de acero a la temperatura T° C, 1,400,000 kilogramos de hormigón a la temperatura T° C. Para calcular la energía necesaria para calentar las cantidades antes mencionadas, necesitamos sus calores específicos. El calor específico de una sustancia es la cantidad de energía necesaria para levantar un kilogramo de la sustancia en un grado centígrado. Sustancia Calor específico [J/Kg*C] Concreto 3.300 Acero 450 Nitrógeno 1.038 Vapor de agua 1.690 Dióxido de Carbono 845 Sustituyendo estos valores en los anteriores, obtenemos: 39,857 x 1,690 x (T - 25) Joules se necesitan para calentar el vapor de agua de 25° a T°C, 97,429 x 845 x (T - 25) Joules se necesitan para calentar el anhídrido carbónico de 25° a T°C, 349,680 x 1,038 x (T - 25) Joules se necesitan para calentar el nitrógeno de 25° a T°C, 500,000 x 450 x (T - 25) Joules se necesitan para calentar el acero de 25° a T°C, 1,400,000 x 3,300 x (T - 25) Joules se necesitan para calentar el hormigón de 25° a T° C. La asunción que los calores específicos son constantes sobre el rango de temperatura de 25°-T°C, es una buena aproximación si T resulta ser relativamente pequeña (como lo es). Para valores más altos de T, esta asunción, lleva una vez más, a una temperatura máxima más alta (Ya que el calor específico para estas substancias aumenta con la temperatura). Hemos asumido que la temperatura ambiente inicial es de 25° C. La cantidad, (T - 25° C), es la elevación de la temperatura. Entonces que la cantidad de energía necesaria para elevar un piso a la temperatura T°C es : = (39,857 x 1,690 + 97,429 x 845 + 349,680 x 1,038 + 500,000 x 450 + 1,400,000 x 3,300) x (T - 25) = (67,358,300 + 82,327,500 + 362,968,000 + 225,000,000 + 4,620,000,000) x (T - 25) los Julios = 5,357,650,000 x (T - 25) Joules Desde que la cantidad de energía disponible para calentar este suelo es 1,364,000,000,000 Joules, tenemos entonces: 5,357,650,000 x (T - 25) = 1,364,000,000,000 5,357,650,000 x T - 133,941,000,000 = 1,364,000,000,000 Por consiguiente: T = (1,364,000,000,000 + 133,941,000,000)/5,357,650,000 = 280° C (536° F). Entonces, si nosotros asumimos un incendio de una oficina normal del WTC, el combustible del avión podría agregar sólo 280 - 25 = 255° C (máximo) a la temperatura del incendio. Resumiendo: Hemos asumido que la cantidad total del combustible del avión fue inyectado en sólo un piso del WTC, que el combustible se quemó con una eficiencia perfecta, que no escaparon gases calientes del piso y que no se perdió calor de este piso a otros por conductividad. Hemos encontrado que es imposible que el combustible de avión, por si mismo, elevó la temperatura de este piso más allá de 280° C (536° F). Ahora esta temperatura no está ni tan siquiera cercana en su dimensión para inclusive comenzar a explicar el derrumbe de las torres del WTC. Ni siquiera está cerca de la primera temperatura crítica de 600° C (1,100° F) donde el acero pierde aproximadamente la mitad su fuerza y no está en ninguna parte cercana a las cifras de 1500° C que nosotros constantemente leímos en nuestros mentirosos medios de comunicación. "A mediados de 1990s British Steel and the Building Research Establishment realizó una serie de seis experimentos en Cardington para investigar la conducta de edificios con marcos de acero. Estos experimentos se llevaron a cabo en un edificio simulado de ocho pisos. Las vigas secundarias de acero no estaban protegidas. A pesar que las temperaturas de las vigas de acero alcanzaron entre 800 y 900°C (1,500-1,700°F) en tres de las pruebas (bastante más altas que la temperatura crítica tradicionalmente asumida de 600°C (1,100°F), ningún colapso se observó en cualquiera de los seis experimentos." Cita del informe de FEMA (Apéndice A). |
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