0 y 1 Visitante están viendo este tema.
Páginas: [1]   Ir Abajo   Imprimir  
Autor Tema: DJ Nano: "Dos veces tirotearon la discoteca cuando actuaba"...  (Leído 224 veces)
CALDERON 3.0
Desconectado

Registro: 22-08-18

Email
« en: 24/08/21, 10:15:14 am »

El DJ más famoso de España aprovechó el parón de la vida nocturna para contar su vida en un libro. Lo curioso es que el relato que le salió no es una alegre crónica de la vida frívola, sino una historia conmovedora de soledad.
¿Qué tal le ha sentado exponerse en un libro? Contar que era un crío perdido que iba dando bandazos por la vida...
Estoy muy orgulloso. Y estoy muy contento porque creo que la gente entiende lo que he escrito. Y era algo que no tenía tan claro al principio.
La gente a su alrededor, ¿sabía las cosas que cuenta en el libro?
No. Antes de que saliera el libro, reuní a mi familia para explicarles lo que iba a contar. Ellos sabían algunas cosas pero con no mucho detalle. Y había otras que no conocían porque las tenía bloqueadas, me daba pánico recordarlas.
El tema de los castigos físicos de la mujer de su padre y tal...
Sí, eso no lo había contado. Sólo sabían que yo no fui feliz y no estuve bien en esa época. Lo mismo pasó con la época de rebeldía que vino después. A ver: no era una rebeldía como de hacerme delincuente. Era más sencillo: mi madre no tenía autoridad ante mí, me iba mal en el colegio, me peleaba... Algo que le pasa a muchos niños. Pero me dolía y bloqueé ese recuerdo muchos años.
¿Y ahora?
Yo nunca había ido al psicólogo, siempre había sido escéptico con eso de contar las heridas... Y lo que me he encontrado es ese efecto liberador y terapéutico del que se habla siempre. Hoy ya no me cuesta nada hablar de aquella época. Sé que mi vida lleva buen rumbo y asumo esos años como una parte del camino.
Yo creo que el momento más conmovedor del libro es cuando entra en la Legión porque anhela un poco de disciplina en su vida... Pero la vuelve a fastidiar igual.
Era extraño: yo tenía muchos militares a mi alrededor, en mi casa y en las familias de mis amigos. Como era un niño que se negaba a aceptar cualquier autoridad y tenía problemas por eso, decidí meterme en la Legión. La Legión de 1995 era no la de ahora, era durísima: te pegaban, te arrestaban...Pero yo me escapaba igual y me iba a Madrid en tren. Lo curioso es que con los años me he vuelto muy disciplinado.
¿Y cuándo se le pasa el enfado con la vida?
Cuando empiezo a trabajar, descubro la música electrónica y comprendo que eso es lo que quiero hacer. Dejo de estudiar, dejo algunas amistades que me metían en problemas... Lo único que quería era estar en la cabina. Parece una frase hecha, pero la música salvó mi vida.
Hay momentos del libro en que sale perdido por carreteras de pueblo para ir a pinchar, cuando le pagan con dinero metido en bolsas, cuando actúa para gente chunga... Es un milagro verlo aquí con salud.
Lo de la carretera lo he pensado muchas veces: no me explico que, con tantos kilómetros, en condiciones tan malas, no me haya pasado nada. Tuve suerte, simplemente. Y lo otro... Es que yo soy muy disc jockey, pero soy muy poco discotequero. Y así ha sido desde pequeño. A mí, la fiesta no me interesaba. A las discotecas sólo entro para trabajar. Si pincho a las cuatro, llego a las 3:55. Y me voy cinco minutos después de acabar.
Y si, en su vida hay un núcleo íntimo de tristeza y soledad, ¿por qué no ha hecho nunca música triste, que la hay y maravillosa?
En el último álbum, en el que renuncié en parte a tener éxito, hay canciones no se si tristes pero sí emocionales, son casi como adagios. Lo que pasa es que al actuar soy muy positivo, me puede la sensación esa de «las manos arriba».
Sin embargo, salir de noche antes era como ir a la guerra. Lo recordé cuando mataron a Samuel Luiz, que fue un caso muy doloroso pero que es raro. Hace 25 años, esas cosas pasaban, estaban en el paisaje.
La noche era muy violenta. Recuerdo dos veces estar pinchando en una discoteca y que tirotearan el local. Recuerdo estar en la cabina y ver peleas de 1.500 personas, media discoteca contra la otra media. Son cosas que he vivido, no me las han contado. Ahora ya no veo cosas así. Y si ocurre, nos parece inaudito.
¿Le perturbaba?
Sí. O más que perturbarme, me pasaba que no me gustaba nada porque me interrumpía en el trabajo. Pero no hacía juicios morales, lo aceptaba como algo casi normal. Y todos asumíamos que nuestra manera de presentarnos ante el mundo era ir de malote. Ahora lo piensas y te parece muy heavy. ¿Por qué?
Le quedó algo de malote en el 'look', ¿verdad?
Es por los tatuajes, que aún se ven con prejuicios. Y lo entiendo en parte. La gente, cuando me conoce, me dice que imaginaba a un tío más áspero que no es el que soy.
Hoy le hubiesen diagnosticado un TDAH, le hubieran dado unas pastillas y quizá lo hubieran llevado a un colegio 'boutique'.
Puede ser que hubiera una parte de hiperactividad, pero yo creo que lo mío era algo más aprendido, algo derivado de los dos años que pasé en la casa de mi padre. El entorno violento en el que crie me lo llevé vi a mi vida. Y por eso me pegaba y me metía en líos. Pero, en el fondo, uno sabe siempre si es buena persona o no. Y yo siempre supe que tenía un buen fondo.
Y su libro está lleno de amigos.
Llevo 27 años trabajando, 27 años que han pasado desde la época oscura. He conservado los amigos de la infancia y me he encontrado con gente muy guay que me ha cuidado. Me he movido mucho, soy sociable...
Entonces, el tópico del artista solitario...
Hay un momento en el que normalizas esa soledad. Una noche, estás pinchando en el Sambódromo en medio de la vorágine absoluta... Acabas, te llevan al hotel y te pones a lavar tu ropa en el lavabo porque no tienes tiempo para esperar a que abra la lavandería. Y hay veces que te das cuenta y piensas «qué raro es esto». Pero en realidad no lo veo como algo doloroso. Aunque lo normal es que viaje con un road manager, a veces lo hago solo y lo busco, me gusta mucho.
¿Cómo ve su oficio después de este año de encierro?
Yo creo que volverá a ser muy parecido a lo que era. Este año ha sido terrible. Lo ha sido para todos pero para nosotros, especialmente. Yo odio la palabra «reinventarse» pero eso es lo que he hecho, qué remedio. En adelante, creo que habrá más oferta. La gente ha conocido más horarios, ha descubierto que ir a una discoteca por la tarde puede estar muy bien. Y tendremos unos años muy potentes, porque vivimos en estado de felicidad contenida.
¿De qué depende que una sesión vaya bien o vaya mal?
Hay muchos tipos de DJs distintos, se puede ser un buen Dj por motivos opuestos. Yo necesito estar con el público, necesito la interacción. Por eso me gustan las sesiones largas, tener tiempo para ir conociéndonos entre la pista y la cabina, buscar ese momento mágico de conexión con paciencia... Claro, eso exige las condiciones sean perfectas: que esté descansado, que vaya con buen estado anímico, que la tecnología esté bien.
¿Se castiga mucho cuando no se da esa conexión?
No demasiado. Es que al día siguiente tengo que estar en marcha...
abcde
Desconectado

Sexo: Femenino De: Prochcelf
Registro: 17-07-06
¡Makina a tope!


Email
« Responder #1 en: 25/08/21, 06:16:20 am »

Grande Dj Nano. Y grande por explicar aspectos de su vida que desconocíamos.¿Os imagináis una biografía de Dj Pastis?
¡Yo si compraría su libro!
CALDERON 3.0
Desconectado

Registro: 22-08-18

Email
« Responder #2 en: 26/08/21, 12:31:31 pm »

Grande Dj Nano. Y grande por explicar aspectos de su vida que desconocíamos.¿Os imagináis una biografía de Dj Pastis?
¡Yo si compraría su libro!
Y yo...
Páginas: [1]   Ir Arriba   Imprimir  
 
 

Powered by SMF 2.0.13 | SMF © 2006–2009, Simple Machines LLC

Concept, Code & Design by Ripper
Copyright 2021 MakinaMania
Staff | Normas | Contacta |