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PODCAST MAKINER, DESDE 1995
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salesiano:
Hola!,

Una vez acabados estos tres capítulos de podcast (Aragón, Euskadi, Madrid) quisiéramos hablar sobre la cultura dance bajo el punto de vista del dancer. Es por ello que abrimos el guión de ese capítulo para que quien quiera nos ayude, expresando su opinión al respecto. Entendemos que leerlo es un palo y tal, nos disculpáis. Quienes quieran ayudar, rectificar, o proponer, escribidme por mensaje y terminaremos de montar todo contando con vuestra opinión, reflexión, queja, aplauso... Sinó pasad del mensaje.


LA CULTURA DANCER (DEL DANCER)

La música de baile ha venido casi siempre relacionada por la escena (lo que se escucha) o por el deejay (el que domina aquello que se escucha), rara vez el teatro del dance se ha vinculado directamente desde la pista, en el diálogo de todas aquellas y todos aquellos que semana a semana pagamos entrada y nos reunimos en la pista de baile (el espacio que legitimaba a los agentes anteriores, estilo y deejay). La historia de la propuesta discotequera ha olvidado, casi siempre, a quienes fueron actores necesarios para convertir una sesión en un espacio eterno, de referencia y de cultura.

Vamos a por una maxima necesaria: si la música de baile está hecha para bailar, ¿quiénes bailan? Pues aunque efectivamente el noble acto del danzar dependa de la música y la destreza del deejay, nadie baila si no quiere, si no siente, si no vive, si no respira el deseo de fundir la propuesta en la goma de las zapatillas que se deslizaban en el suelo. Un deejay y su música pueden ser sublimes però nadie se mueve si no quiere.

El ser humano es inviolable porque somos, en cuanto nacemos y existimos, y humanos, en tanto compartimos una naturaleza. Ser humano es tan universal como pueda serlo la música que ha acopañado la historia de la vida que recibimos. Y en tanto vivimos estamos legitimados para inspirar y expirar aquello que nos hace respirar. Inspiramos y acogemos una propuesta. Expiramos y dejamos ir en la pista lo que sentimos.

Este capítulo de podcast quiere dar parangón a cualquier persona que haya pagado entrada para expressar aquello que la música le haya podido transmitir. Los agentes de la fiesta son inequívocos, necesarios y complementarios, però ¿por qué hay cultura del deejay y no hay cultura para el danzabailante?

No entendemos por qué las personas tenemos que vivir entre la ley de la oferta y la demanda para acudir a un concierto, para assistir a un evento, para ser felices bailando. Está cojonudo que al deejay se le reconozca el trabajo y que se le dignifique la profesión, però también sería de ley que al público se le aplicara ese mérito porque ningún artista es nadie sin reconocimiento y su éxito se mide por la peña que es capaz de congregar al amparo de su propuesta.

No es nuestra intención discutir acerca del reconocimiento de una profesión pues con nuestra fidelidad amparamos el trabajo de quienes se ponen a los platos y a las luces, también a quienes capitalizan la marca y la sala. Los apoyamos! Estamos con ellas/ellos, han marcado el ritmo y para quienes dirigen solo queda una gran ovación, un aplauso infinito.  Ocurre però que la fórmula del éxito también vive de nuestro aporte, del precio de la entrada.

De alguna manera somos mecenas que garantizamos la vida de una marca y los mecenas, sabréis, son una especie de socios que permiten al artista continuar con su propuesta. Si estamos al lado del deejay y de la música, ¿debemos solo agradecer (que no es poco) la sesión o debemos de alguna manera reclamar nuestro espacio?

En ningún caso hablamos de dejar de pagar, porque entonces la escena dance sería insostenible. Hablamos sobre el equilibrio que debe existir entre lo que se vende y lo que se compra, pues para que el rollo sea equitativo debe existir un respeto. Pagamos, sí, però también necesitamos salir satisfechos, felices de haber colaborado en crear un ambiente único que nos hace participar de la misma cultura.

El reconocimiento lo otorga la historia, las cifras, los premios, la capacidad de reunión. Si te siguen diez personas no puedes compararlo a las diez mil, o al millón, que perpetúa tu trabajo. Conseguir un escenario no será por los méritos sinó por la capacidad de conexión que consigas en la pista. Entonces esa sesión ya no será propiedad de la cabina sinó patrimonio de la fiesta, en la que también nosotros colaboramos.

Los dancers no somos el fan club que se reúne a los piés de Katte Perry o los Coldplay. Los dancers somos aquellos quienes además de consumir música compramos un par de platos o una controladora para emular lo que se hace en cabina. Es algo único en toda la escena musical, quizás comparable al hip hop o al acid. Los dancers supimos hacer nuestra la propuesta de los referentes y de las marcas de la época, gastando la pasta ya no solo en la entrada sinó también en los medios.

Seamos un poco cabrones:

a) los grupos inmortales han vivido de la venta de discos y entradas. Comprabas el E.P. de la formación y lo ponías en el tocadiscos para cantarlo y escucharlo.

b) Las estrellas del pop han vivido de los discos de oro y platino de las ventas generadas de los acólitos y melómanos que buscan una marca, però que no proponen novedad.

c) Los dancers, amigas y amigos, somos los afortunados que hemos podido comprar una cabina (equipo & vinilos) para dejar una huella en aquel marco que nos daba permiso para crear, compartir, mostrar y demostrar algo único: la música en su estadio más universal. La propiedad era compartida y ya no querías ser el cantante que canta lo mismo sinó el hermano o la hermana que quería fundirse con sus amigos, con su pista, con un mensaje que después te devolvía las situaciones de la semana uniendo brazos y levantando almas.

El patrimonio de la música de baila no nace de posiciones sociales, tampoco vive de la capacidad adquisitiva, nunca dependió de una relación bilateral, però la música de baile no ha sido justa con su público porque, ¿qué nombres y apellidos se recordarán salvo los aglutinadores de referencias y ventas? A nosotros siempre nos marcaba el precio de la entrada y el beneplácito de los seguratas, podías querer pagar y aún así quedarte fuera por las patillas, la ropa, la típica fiesta privada y un largo sin fin de excusas.

Llegados al punto respondemos que NO!, que no necesitamos que nos reconozcan las horas, los kilómetros, las entradas... Ya lo hemos pagado y además lo hemos hecho porque quisimos, para estar todas y todos juntos celebrando bailar. Entendemos el entramado empresarial y lo respetamos, es para y por vosotros, profesionales, porque seguimos queriendo estar a vuestro lado.

No obstante reivindicamos un espacio pues la música dance aglutina un sentimiento muy especial, sin igual. Los dancers no éramos grupies, fuímos amigas y amigos que marchamos para acompañaros en aquella tierra sin nombre que era la pista y crecimos con vosotros sintiendo que no había distancia sinó energía. Ser cultura significa ser historia y la historia la escribimos todos, toda una generación (o dos, o tres) que forjamos algo muy especial lejos de las discográficas que os estafaban o de los AR que se aprovecharon el trabajo amateur.

Los makiners, las makiners, dejamos la goma de nuestro calzado por veros crecer, por veros triumfar, por veros arriba. La cultura dance no se legitima sin su público y sin el apoyo tampoco vive una sala. Las grandes marcas de la escena es inequívoca: o eras de Level, o de Scorpia, o del Xque?, o de Chasis, o del Pont Aeri, o incluso del Bay Pass. Y fueran cien personas en el Anónim o quinientos en la antigua Terminal de Granollers, que esa cultura habla también de nosotras, de nosotros.

Respeto, admiración, reconocimiento... lo tenéis, como cultura, però todo ello vive desde la gratuidad de personas que sufren y se esfuerzan. Lo hacen porque mientras se dió la cultura nuestras vidas fueron para protegeros y para acompañaros, luego vino la cruda realidad, que no perdona. ¿Quién nos iba a decir que nos hacíamos mayores? La cultura en la intemperie necesita un abrazo, la acogida de la cultura... no de la subcultura


salesiano:
BREVE RECORRIDO HISTÓRICO DESDE EL 96 Y A PARTIR DE LAS CANCIONES QUE MARCARON EL SELLO UK EN EL XQUE? DE PALAFRUGELL:


A lo largo de la historia del foro se ha hablado de muchas cosas: de sentimientos, se eventos, de salas, de recuerdos, de deejays, de temas. Sobre los temas se ha posteado para buscar el mejor y el peor. Los tracks de la movida makiner siempre han estado presentes, sea entre intercambios, ventas, tops, o descargas. En este agosto caluroso me ha venido a la cabeza rescatar algunos que marcaron su propia historia en Palafrugell, en aquel Xque? Que fue santuario de algunas propuestas que marcaron el recuerdo de quien os escribe. Iré por orden hasta el año 2002 y me moveré solo en UK, un enclave tan propio y particular como lo fueron aquellos años en que el import marcaba el devenir de la sala gerundense.


1) VinylGroover – The Big Bang, año 1996.
Una de las cantadas alegres y descaradas que encontró la acogida del fandom happyhardcore del momento y que se remixeó durante dos años hasta petarla en la escena dance catalana gracias al carácter festivo que proponía este himno inmortal, aquí la vivimos en el año 1998. Fue carne de sesiones y recopilatorios en la movida makiner y aportó una frescura que recordaba al Love U more del Paul Elstak, en 1995.


2) Various, Imagine – Symbolium 77, año 1997: Otra cantada emocional y carismática de la primera época del Xque? De Palafrugell. Un remix revolucionado fruto de rehabilitar una cantada eclesial y que cantaba en latín aquel: «Tu sei la mia Vita». Fue un pelotazo atrevido que se hizo makiner rescatando el sentido contemplativo y espiritual de su original cristiana.

3) Helix – Now control, año 1998: una de las imprescindibles de la pareja de Davids y que se convirtió en base recurrente a lo largo de muchas sesiones. La formación es una rareza pues de sus muchos temas de la época solo podemos rescatar el «Now Control». Uno de aquellos tracks que describen la esencia del Xque?

4) U-traxx – Imagine, año 1999: el tema que clama a la paz por antonoasia y que John Lenon catapultó hacia los corazones de cualquier generación, sea actual o passada. Si buscamos el top de las canciones que claman por un mundo mejor hay que rendirse al Imagine. Los ingleses más fiesteros reinterpretaron la propuesta del Beatle para enmarcar las noches más salvajes de aquella Girona rápida y singular.

5) Da Edge – Wizadry, año 2000: El sello Blatant Beats nos dejará dos enormes referencias a las que hago referencia. Esta melodía de tonos alegres y divertidos la encontré por primera vez en la web de Pucho para descargarla en mp3. En aquel entonces Pucho y yo ya nos conocíamos y la descarga corría a cargo del «ripeo» anterior de mi buen amigo.

6) Da Edge – I believe, año 2001: Era de rigor hacer referencia a esta propuesta, pues el vinilo contiene otro gran himno como el Not Alone, dos imprescindibles de la hora de las brujas en la sala gerundense. Cualquiera de las dos merece mención però si tengo que escoger me quedo con esta. No sé,  tenía algo muy bestia entre mis recuerdos en la pista de baile.


7) Hixxy -Come together, año 2001: Me perdonáis y repito año. Seré muy breve: la historia ya la a enmarcado entre las incroyables de todos los tiempos. Brutal!

8) Scott Brown – Chase, año 2002 (la última): La irrupción definitiva del coletas escocés despide este recorrido musical. Escocia además de los Highlands tiene el mejor whisky y como los mejores clanes del territorio Scott, acabaré esta loca historia volviendo a los años 2000, con el Interstate – From the underground.
salesiano:
NOS VAMOS AL NORTE:

https://www.ivoox.com/capitulo-2-el-norte-audios-mp3_rf_158607819_1.html
salesiano:
Bona nit!!!

Mientras buscamos espacio para el episodio de Madrid os dejamos una antigua sesión makiner dedicada a foreros con los que compartimos camino.

https://www.ivoox.com/sessio-makiner-honor-als-amics-makination-audios-mp3_rf_159954448_1.html

Salu2.
abcde:
Para cuando el episodio de Madrid???
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